viernes, 10 de abril de 2020

VIERNES SANTO EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS (REFLEXIÓN)

Viernes Santo 
(Reflexión)

Conmemoramos hoy Viernes Santo, la muerte de Nuestro Señor Jesucristo clavado en la Cruz en el Calvario. Desde el día de ayer se ha venido guardando un silencio sacro en toda la Iglesia acompañando a aquel Jesús que está preso, esperando su hora (la hora de su muerte); y, hoy le acompañamos en su Vía Crucis, camino al Calvario. ¿Te imaginas la angustia de Jesús?. Jesús que carga con la cruz de nuestros pecados, la cruz de Nuestra Salvación. Se inmola por la Salvación de toda la humanidad. 

Ése mismo Jesús es al que nosotros hemos condenado y gritado ante Pilato "Crucifícalo, Crucifícalo"  con nuestros pecados. Ése mismo Jesús, es al que le hemos escupido y maltratado con nuestra ceguera espiritual y el egoísmo que se guarda en nuestro corazón.  Ése mismo Jesús, es aquel Dios amoroso, que aún agonizante en la cruz, le da la Salvación al "buen ladrón". Jesús verdadero Dios y verdadero Hombre. 




Saliendo del Pretorio... 

Hoy recordamos el mayor gesto de amor de Dios por el Hombre, ¿Merecemos realmente tanto amor por parte de Dios?. Dios Padre, entregó a su único Hijo a la muerte, sin realizar acción alguna para librarle de dicho sufrimiento, y todo fue... por amor a nosotros... Dios dejó actuar la libertad del Hombre sobre su Hijo. 

A la luz de la Pasión de Cristo, podemos preguntarnos ¿Ésta Pandemia es obra de Dios?


La Pandemia del "Coronavirus o COVID-19", nos está dejando un claro mensaje "Volved a Dios" . Sin embargo, NO ES OBRA DE DIOS. Dios frustra nuestros planes para salvarnos de algo peor... No hay que creer que Dios fue quien envió el Coronavirus, hoy Dios sufre con nosotros éste calvario, debido a nuestra arrogancia como especie. Es necesario gritar BASTA, basta a ésta carrera de armamento, es necesario elevar nuestra oración de súplica a Dios

El Amor Misericordioso de Dios es más grande que nuestros pecados carguemos la cruz que nos corresponde y seamos Sirineos ayudando a cargarle la Cruz a nuestro hermano (Cristo), reparemos el mal cometido y volvamos a Dios.

                                                                                                                                Jhan Sayago, 2020

miércoles, 2 de mayo de 2018

La música y sus diversas facetas, el rol actual del músico (Ensayo)


La música está presente en el día a día de todos y cada uno de nosotros, sin embargo, antes de hablar de la música desde un punto de vista estético, filosófico, como ciencia, arte y constructor de la sociedad; vale la pena realizar una primera aproximación a partir de su significado general. Hablamos que la música es un arte, de que es bella y que transmite sentimientos a través de los sonidos y melodías. Sin embargo, ¿el canto de los pájaros es música? E incluso ¿es el palmoteo que hace un niño cuando escucha una canción, música?

En general la música se define como un tipo de arte que se relaciona con la combinación de sonidos de forma artística, realizada por seres humanos. En la música al igual que los otros tipos de arte, se considera fundamental que el ejecutor y creador de la misma sea un ser humano, lo cual descarta muchos sonidos que podrían ser considerados “bellos”, sin embargo, no entra del contexto del “arte”. Algunas de las características de la música, están identificadas por la escritura, las claves, las notas, la afinación, los intervalos, las alteraciones, la armonía, etc.

Los sonidos; es el resultado de la vibración de un cuerpo y es el primer elemento general de la música. Se transmite por medio de ondas que son captadas por el oído humano y después por el cerebro, generando percepciones que permiten al oyente orientarse en el espacio, reconocer fuentes sonoras, comunicar y finalmente disfrutar de la música. Hay distintos instrumentos musicales, clasificados según los sonidos que generan.

La clasificación mas común que se realiza sobre los instrumentos musicales es así: De cuerda: frotada, como el violín; pulsada como el cuatro; y percutida como el piano. De viento: Metal, como la trompeta; madera, como el clarinete; y de acción mecánica como el acordeón y la armónica. De percusión: encontramos los afinados como la marimba, y no afinados como el tambor.

De igual modo, se pueden clasificar por su fuente sonora; están los idiófonos que producen el sonido por el propio material como las castañuelas, o la voz humana. Aerófonos: su sonido es producido por el aire, como la flauta. Membranófonos: una membrana templada, como el tambor. Cordófonos: Una o varias cuerdas producen el sonido al ser tensadas entre dos puntos fijos, como el arpa. Electrófonos: son los electromecánicos o radioeléctricos, como el sintetizador.
El ritmo; para poder comprender qué es el ritmo, debemos entender el pulso. El pulso es una forma de organizar los sonidos de una pieza musical a partir de una métrica particular que da sentido a las frases de las obras, es decir, nos permite realizar la medición del tiempo y dividirlo en fragmentos idénticos. El ritmo, es una fuerza dinámica que le da sentido a la música a través de la repetición de estructuras básicas, el ritmo de una pieza musical tiene una amplia relación con el valor estético de la misma. Está sumamente ligado a las emociones; esa combinación de sonidos en el tiempo suele crearse con el objetivo de transmitir diferentes estados de ánimo, y del mismo modo puede transformar las emociones del oyente.

La melodía, al igual que el ritmo, se compone de una sucesión de sonidos, sin embargo, el valor fundamental de esta última no se refiere a la manera en la cual se organizan en el tiempo, sino en la altura de los mismos. Se habla entonces de notas con una duración particular, pero caracterizadas por poseer un timbre que las caracteriza y, además, esencialmente, una altura. La armonía, está relacionada de una manera más amplia a la estética que las anteriores. La armonía siempre estará relacionada con la belleza de una obra musical.

Se define como armonía, a la organización de sonidos, ya no de forma sucesiva como se hace en el ritmo y la melodía, sino de forma simultánea, y su relación con los sonidos más próximos. Una obra musical difícilmente puede ser armónica, y su construcción en base a los elementos teóricos de la disciplina armónica hace que sea incoherente o inexistente, del mismo modo tendrá un carácter estético sumamente cuestionable.

La música a través del tiempo ha sido vista desde distintas perspectivas, una de ellas es la música como ciencia; dicha concepción se comenzó a tener desde Pitágoras (s. VI a. C.), que inicia la investigación del fundamento matemático de las relaciones de los sonidos, los intervalos, hallando las proporciones de la 8va, la 5ta, etc. Siendo el número el fundamento de la música, catalogándola a la vez como científica y metafísica. Las doctrinas pitagóricas fueron transmitidas a la ciencia medieval por Boecio (siglos V- VI d. C.) que constituyó la suma autoridad para los tratadistas de la música.

Uno de los grandes santos y doctores de la Iglesia Católica, como san Agustín afirmó que la música se basa en las leyes matemáticas, porque el número rige el mundo de los sonidos. Durante el renacimiento, se investiga y se ajusta la relación de la música y las matemáticas. Es así que, en el siglo XVII, Leibniz (filósofo de los siglos XVII – XVIII) afirmó la relación entre las matemáticas y la música diciendo: “La música es un cálculo efectuado inconscientemente por el espíritu, una actividad mediante la cual el espíritu se impone las proporciones a sí mismo. “El espíritu no tiene conciencia clara de la estructura numérica de la música; sin embargo, percibe sus efectos, como se advierte en la distinción entre consonancia y disonancia.” 
Por su parte, casi todos los grandes matemáticos han participado de la concepción de la música como ciencia.

En nuestros días Schillinger ha llevado este concepto a sus últimas consecuencias en sus “Bases matemáticas del arte”, en la cual afirma que: los cánones de la belleza son totalmente computables por procedimientos matemáticos abstractos; es tiempo de considerar la estética como una rama de las matemáticas; y que no hay razón para que la música, la pintura y la poesía no puedan ser proyectadas y ejecutadas como lo son las máquinas y los puentes. Esta filosofía implica la eliminación de la creación espontánea o intuitiva, pasando a la producción automática, hasta llegar a la supresión del compositor.

La música como arte, tiene una relación estrecha con el mundo que la rodea, hasta tal punto que nunca se puede entender el arte de la música si se prescinde de la situación estética, social y artística de la sociedad en que surge.

La música como arte ha sido valorada por todas las culturas, desde los pueblos más primitivos. Hay mitologías en las que la creación del mundo se realiza a partir del sonido; otros piensan que la música es el medio de comunicarse con los dioses. Esta situación no cambia cuando llegamos a pueblos más cultos, y así los griegos la valoran hasta tal punto que hablan del origen semidivino de la música. Dioses como Hermes, Atenea, Dionisos o Apolo están relacionados con el arte de la música, como inventores de instrumentos o simplemente como tañedores.

Durante el Renacimiento la importancia del arte de la música la comparten todos los humanistas, la iglesia y los intelectuales de entonces. El Barroco supone una reavivación del arte musical. A partir de la Revolución Francesa la clase media y la burguesa se comienza a interesar por la música, que hasta entonces era un arte más o menos unido a la aristocracia y a la religión. Durante el Romanticismo la música se convierte en el arte por excelencia.

Y ya en la sociedad contemporánea el arte musical ha tomado sin duda la primacía sobre todas las artes, dado que en realidad todo el mundo la cultiva a un nivel u otro; incluso otras artes de enorme importancia (como el cine) tienen que recurrir necesariamente a su ayuda.

La música como elemento constructor de la sociedad; es una gran herramienta de inclusión social, y un excelente medio para rescatar aquellos valores que se han perdido en alguna cultura y también de los malos caminos a muchas personas. La música da ese toque humano y cristiano a cualquier sociedad. Cito como ejemplo al ilustre maestro José Antonio Abreu, fundador del Sistema Nacional de las Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela.

El maestro Abreu, se le define en una sola palabra: visionario. Este músico de gran fe, fuertes convicciones y calor humano, supo emprender una gran tarea que superó el horizonte musical y que lo insertó en el rescate de la juventud venezolana. La idea humanista de masificar el arte, en este caso la música, como herramienta de cambio e inclusión social, fue tomando forma. Al sistema se le conoce como “el milagro musical venezolano” ya que trascendió las fronteras y causó la gran admiración de muchos países en el mundo.

El músico, es una persona encargada de tocar algún instrumento o componer música y este trabajo lo puede realizar de una forma profesional o no. Venezuela, tiene grandes músicos que han dejado en alto la bandera de nuestro país en el plano internacional, tales como el maestro Abreu, Simón Díaz, Jorge Luis Chacín, entre otros. El rol del músico en la actual Venezuela, que se encuentra en crisis humanitaria y económicamente, manipulada por un sistema político corrupto y dictatorial; es el de, al igual que el de los sacerdotes y religiosos venezolanos, ser pregoneros de la esperanza y ser la voz de aquellos que no tienen voz.

El músico a través del tiempo, pasó de ser un sirviente a un artista y a ser un gran líder socialmente. El músico tiene la responsabilidad de animar, planificar y dar nuevas alternativas a todo un pueblo para construir una mejor sociedad, es decir, el músico desde su posición social, debe ayudar a mantener viva la cultura y los valores humanos y cristianos en la sociedad actual de Venezuela y el estado Táchira, sin ningún tipo de limitación. Debe hacer que la música sea para todos y de todos, y además defender que la música la conviertan en un mero instrumento político para la manipulación de las masas…

El músico además de cumplir su rol como ejecutante o compositor, profesionalmente, también tiene su rol como docente, desde el ámbito escolar, es aquel, que se encarga de transmitir el idioma musical y hacer que este se conserve por más tiempo. Además, de enseñar el lenguaje musical, cómo tocar un instrumento, hacer arreglos corales, etc. Se encarga de formar buenos ciudadanos, con valores y disciplina, los cuales construyen una mejor sociedad. También, encontramos los profesores de los conservatorios, universidades y escuelas de música, los cuales son los encargados de formar a los nuevos músicos y maestros de este arte.

El docente especializado en educación musical, debe estar capacitado para aplicar la pedagogía en todos y cada uno de sus alumnos, sin embargo, ¿qué es la pedagogía?; la pedagogía, es el saber propio de las maestras y los maestros, ese saber que les permite orientar los procesos de formación de los y las estudiantes. El saber pedagógico se produce permanentemente cuando la comunidad educativa investiga el sentido de lo que hace, las características de aquellos y aquellas a quienes enseña, la pertinencia y la trascendencia de lo que enseña.

La pedagogía lleva al maestro a percibir los procesos que suceden a su alrededor y a buscar los mejores procedimientos para intervenir crítica e innovativamente en ellos. El pedagogo, es aquel que guía y acompaña de una manera cercana a su estudiante durante el proceso formativo, el maestro de música, debe ser como un guía espiritual para el estudiante, de modo que le facilite y le anime vocacionalmente al alumno a perseverar en aprender el arte musical.


Después de estas reflexiones, se podrá entender mejor el concepto tan amplio de la música. La música es más que un arte, la música es ciencia, es vida, es la manifestación de la voz de Dios sobre su creación; que es un excelente constructor de valores humanos y cristianos. En una ocasión le preguntaron a Ludwing Van Beethoven, qué era la música, él respondió: “La música es una revelación más alta que la ciencia o la filosofía”. Siglos antes, Platón, el gran filósofo griego, decía que: “La música es un arte educativo por excelencia, se inserta en el alma y la forma en la virtud”.

La música ha llegado a una posición privilegiada no sólo entre las demás artes, sino en los otros medios de conocimiento. San Agustín afirma que; la música se basaba en los números, ya que el número es el quien rige el mundo de los sonidos. Después de una profunda reflexión, pude obtener mi propio concepto sobre qué es la música: “La música es el arte de Dios para los hombres por excelencia, que combina los sonidos a fin de transmitir un mensaje, a través de distintas combinaciones de tiempo”. 

Para concluir cito a santo Tomás de Aquino (s. XIII), quien dijo que la música es “la más noble de las ciencias humanas; cada uno debe procurar aprenderla con preferencia a las demás, ocupa el primer lugar entre las artes liberales”.
26 de abril de 2018

Jhan Sayago
A.M.D.G. 

sábado, 27 de enero de 2018

Cristóbal Fones SJ PAZ ARMADA Cover por JHAN SAYAGO





Les comparto un nuevo cover, un Canto Vocacional del P. Cristóbal Fones, SJ​

Espero y les guste, recuerden orar por las vocaciones sacerdotales de sus comunidades y las del mundo entero...

miércoles, 24 de enero de 2018

¿Cuál es el origen de las notas musicales?

EL ORIGEN DE LAS NOTAS MUSICALES

Guido D’Arezzo (995-1050), monje benedictino considerado el padre de la música, fue quien dio nombre a las notas musicales, inspiradas en las silabas iniciales de unos versos dedicados a San Juan Bautista, «Ut queant laxis», atribuidos a Pablo el Diácono.

«Ut queant laxis
Re sonare fibris
Mira gestorum
Famuli torum
Solve polluti
Labii reatum
Sancte Iohannes»
[«Para que tus siervos puedan exaltar a plenos pulmones las maravillas de tus milagros, perdona la falta de labios impuros, San Juan»].
D’Arezzo denominó a este sistema de entonación solmización, que más tarde sería denominado solfeo, y fue el primero que elaboró una aproximación a la notación actual, al asignar los nombres a las seis primeras notas y al utilizar la notación dentro de un patrón de cuatro líneas (tetragrama), y no una sola como se venía haciendo anteriormente. D’Arezzo utilizaba este sistema para la enseñanza de la música y pronto adquirió gran popularidad. Su sencillez hizo que el mismísimo Papa ordenase su introducción inmediata en las escuelas eclesiásticas de música.
Inicialmente, la nota do se llamó ut (hoy en día solo se utiliza en francés y en partituras de canto gregoriano), hasta que en el siglo XVIII se cambió el nombre de ut por do (por Dominus o Señor, aunque algunas fuentes apuntan que fue por el cantante italiano Giovanni Battista Doni). La razón principal para este cambio fue que la utilización de una sílaba acabada en vocal favorecía que pudiese cantarse mejor (de hecho, en francés cuando se canta la escala en voz alta, ut se lee como do).
D’Arezzo no quiso dar nombre a la séptima nota, siguiendo la tradición que consideraba el si como un tono diabólico (era denominado diabolus in musica). Sería hacia el siglo XVI cuando se añadió la nota musical si, derivado de las primeras letras de San Juan [Sancte Ioannes].
También en este proceso se añadió una quinta línea a las cuatro que se utilizaban para escribir música, llegando a la forma en que hoy la conocemos, llamada pentagrama. Después de las reformas y modificaciones llevadas a cabo en el siglo XVI, las notas pasaron a ser las que se conocen actualmente: do, re, mi, fa, sol, la y si.

Por Alfred López 2009 Todos los derechos reservados 
 Jhan Sayago, 2018.

domingo, 14 de enero de 2018

Vocación un tema de todos y no de algunos

Vocación, un tema de todos y no de algunos

Dios llama a la felicidad (santidad)

Iniciamos la segunda semana del tiempo ordinario, con unas lecturas muy hermosas que hablan sobre la vocación de los Apóstoles y de Samuel, hombres pecadores llamados por Jesús a ser su compañero y estar con Él. 

La primera lectura es del primer libro de Samuel, dónde escuchamos el relato del llamado que Dios le hace a Samuel y este después de confundir tres veces la voz del Señor con la de Elí, descubre que es Dios quien lo llama y le responde "habla Señor que tu siervo escucha". Es muy interesante ver como Dios llama y habla en el silencio del corazón del hombre, actuando en los llamados y cumpliendo lo prometido para con ellos. 

El llamado que Dios hace es incomparable, cuando Dios llama, El se encarga de colocar mediadores de esa vocación que Dios nos quiere conceder. En el caso de Samuel fue a Elí; en el de Andrés y Simón (Pedro) fue a Juan el bautista quien fue el que les señaló al mismo Jesús. Dios, no abandona a los que El ha llamado, se encarga de poner mediadores para que nosotros podamos reconocer ese llamado que El mismo nos hace, puede ser un Sacerdote, algún amigo, una canción... 

Sin embargo, así como hay mediadores hay también opositores a ese llamado que Dios nos hace, en muchos casos de jóvenes que han sentido su llamado al sacerdocio los principales opositores son sus padres, ya que para ellos no es un motivo de alegría sino mas bien de tristeza. La familia, no puede ser el principal opositor a Dios, toda familia debe ser promotora de vocaciones sacerdotales, religiosas y matrimoniales. 

Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad, es la antífona del salmo, muchos la cantamos o la recitamos durante la Eucaristía del día de hoy, sin embargo, ¿cuántos tomaron enserio esas palabras y le respondieron generosamente al Señor como Samuel y los Apóstoles? 

Discernir el llamado de Dios en nuestras vidas... 

Tal como a Samuel o como a los Apóstoles, Dios nos llama a seguirlo más de cerca; algunos en el Sacerdocio, otros en la vida religiosa como hermanos o hermanas y a otros como Laicos comprometidos a través del Matrimonio. 
No importa si Dios nos llama al Sacerdocio o al matrimonio, lo importante es responder generosamente con libertad y consientes de que eso nos hará más felices. 

El llamado de Dios marca un antes y un después en la vida de los llamados

En el Evangelio según san Juan; Juan El bautista señala al mesías y sus discípulos le siguen y quieren saber dónde vive el maestro, qué hace ese tal Jesús del que nos hablaba Juan. Jesús les responde "Vengan y lo verán", aquella invitación al corazón de Andrés y Simón, cambió totalmente su vida, marca un antes y un después, renovando totalmente su Espíritu. 
Todos somos sacerdotes por el bautismo, participamos del sacerdocio común o de los fieles. Sin embargo, el Señor le concede el don del ministerio sacerdotal a los hombres varones que Él ha llamado. 


Todos estamos llamados 

¿YO LLAMADO POR DIOS? ¿YO CURA O MONJA? Eso no es lo mío...

El llamado de Dios, no tiene que ver solamente con ser sacerdote o religiosa, el llamado de Dios va más allá. ¿Por qué todos somos llamados?, Primero, porque Dios nos llama a la Vida a estar en este mundo. Segundo, nos llama a ser sus Hijos miembros de su familia, a través del bautizo. Tercero, nos llama a ser Santos, es decir, ser felices en Él. Estamos equivocados si pensamos que el llamado de Dios es solamente a la vida consagrada o matrimonial. A Dios le interesa que seamos SANTOS, ya sea como sacerdotes, religiosos, músicos, médicos, ingenieros... sea cual sea nuestra vocación, Dios quiere que seamos Santos.

La Virgen María, intercesora  y ejemplo de los llamados 

Durante el tiempo de Adviento, reflexionamos el "Sí de María". Aquella joven que fue llamada y elegida para ser la madre de Dios.
Hoy 14 de enero celebramos la advocación de la Divina Pastora, Barquisimeto - Venezuela 

Oración por la Vocaciones
Dios de la vida y del amor, que has bendecido nuestra tierra con la profunda fe de nuestra gente. Continúa suscitando vocaciones sacerdotales y religiosas en las familias y comunidades del Táchira. Que la respuesta generosa de tantos jóvenes a tu llamado, aumente el número de ministros de tu Hijo para el servicio del Pueblo de Dios. Y que la fidelidad de tus sacerdotes sea un testimonio de tu presencia salvadora, te lo pedimos por la intercesión de María del Táchira, nuestra Señora de la Consolación. Amén
+Mons. Mario Moronta
Obispo de la Diócesis de san Cristóbal, Venezuela

La invitación que Dios te haga sin importar cual sea, no la rechaces, recuerda que Dios te quiere feliz. Ánimo tú puedes ser Sacerdote, religioso (a) o un laico comprometido. 

Jhan Sayago, músico católico
Venezuela, 2018
Algunos cantos vocacionales: 










miércoles, 10 de enero de 2018

Buscar y hallar a Dios en todas las cosas


“Buscar y hallar a Dios en todas las cosas” (extracto)
P. Josep Maria Rambla, SJ
Lo que da unidad a la vida, lo que da calidad a la vida no es ni la oración ni la teología, sino la caridad, el amor verdadero. La caridad es lo que da calidad a mi oración, la caridad es lo que da calidad a mi trabajo. Lo que importa es que toda mi vida, que todas las cosas que hago sean expresión de esta caridad, que estén marcadas con esta intención que es la búsqueda del Reino.
Se trata de convertir toda mi existencia en experiencia de Dios: la vida comunitaria, de familia, de apostolado, la actividad intelectual, la actividad social, este mundo tan denostado de la actividad sociopolítica, en una palabra, toda la existencia, eso puede ser experiencia de Dios. Nuestra vida de cada día es la gran oportunidad para la educación del corazón; mediante nuestra cotidianidad podemos conseguir que nuestro corazón se abra cada vez más a la dinámica del Señor que habita en nosotros.
“Hallar a Dios en todas las cosas” es precisamente un camino para vivir la vida como experiencia de Dios, es una experiencia de unificación porque todas las cosas van unificándose en esta vivencia del encuentro con Dios. Pero al mismo tiempo es también una experiencia afectiva, porque es un encuentro cálido con el Señor. Hallar a Dios no es pensar en Dios, es una experiencia afectiva de encuentro, de plenitud del corazón.
El problema verdadero para la Iglesia y para nosotros cristianos no está en subsistir o no, sino en conservar la significación. Es decir, si realmente somos y seremos significativos para la sociedad y para el mundo del futuro. Para vivir de modo significativo y no de inercia, a impulsos sólo de la costumbre y de la buena voluntad, sino de manera plenamente honda y personal – es decir, como “místico”- en el mundo actual, Ignacio nos ofrece una buena propuesta: “hallar a Dios en todas las cosas”.

VIERNES SANTO EN TIEMPOS DE CORONAVIRUS (REFLEXIÓN)

Viernes Santo  (Reflexión) Conmemoramos hoy Viernes Santo, la muerte de Nuestro Señor Jesucristo clavado en la Cruz en el Calvario. D...